Concierto | Mon Laferte en el Carnaval La Paz 2026: lleno total y debate sobre organización

  • Lleno total en el Malecón para el arranque de gira en México.
  • Dos pruebas de sonido como parte de una producción milimétrica.
  • La polémica apunta a la organización, no al talento local ni a la artista.

Desde temprano, los fans de Mon Laferte se dieron cita en el Malecón de La Paz. Mientras el atardecer caía, la cantante realizaba el sound check que marcaba el inicio de su gira en México con su nuevo disco. Ya entrada la noche, apareció entre aplausos y ovaciones: cada canción fue coreada y la velada se convirtió en un momento inolvidable para miles de asistentes.

Sin embargo, la conversación al día siguiente no fue solo musical. Surgió polémica por la decisión de no permitir que artistas locales tocaran antes en el mismo escenario. Vale poner contexto: la artista realizó dos pruebas de sonido (madrugada y tarde del evento). Eso no es capricho; es profesionalismo. Cuando una gira arranca, luces, audio, visuales, tiempos y secuencias quedan programados al detalle. Mover equipo después puede alterar la producción y afectar el espectáculo que el público merece.

Esto no es un ataque al talento local. El talento local merece escenarios y respeto. Pero si hubo un conflicto, apunta a la planeación y logística. Cuando se contrata a un artista de este nivel, deben preverse escenarios alternos y soluciones técnicas que no comprometan la producción principal.

También se ha cuestionado por qué la cantante no suele tomarse fotos con autoridades o participar en actos protocolarios. La respuesta es consistente con su trayectoria: ha mantenido una postura política y social independiente, evitando vincular su imagen con figuras institucionales. No es desdén; es congruencia con la línea que ha sostenido durante años.

En resumen: La Paz fue el arranque de una gira relevante y eso habla del peso cultural de la ciudad. Se puede apoyar al talento local y, al mismo tiempo, reconocer estándares profesionales y convicciones artísticas. El debate debe centrarse en la organización, no en descalificaciones.